martes, 4 de septiembre de 2012
Cap 30 23/09/2011
-Vamos a hacer unos juegos, el primero es de sentarse.
Nos sentamos todos en sillas.
-Cuando diga camiseta de tirantes, todos los que tengáis camisetas de tirantes os levantareis para cambiaros de sitio, pero tener en cuenta que habrá un sitio menos porque yo me voy a sentar.
Me fije en lo que llevaba puesto, genial, igual que el resto del mundo, tirantes y vaqueros, pero yo botas militares.
Después de una serie de juegos ridículos e infantiles nos mandaros a comer y volvimos a casa.
·Un rato después·
Jared estaba sentado en uno de los sofás. Me quede mirando al novio de mi amiga.
-Va para rato.
-Ya...- no paraba de mirar el móvil y teclear cosas
Se dio cuenta de que tenía cierta curiosidad por la conversación.
-Es Sid, le conociste con Laura...
-En aquella fiesta en junio. Me acuerdo.
-Él también se acuerda – sonrió- Estábamos hablando de ti.
-Oh, me tenéis en consideración, que simpáticos.
-Dice que si no tienes nada que hacer podríais quedar,
-¿Hoy?
-Si
La verdad es que tristemente no tenía que hacer. Decidí aceptar la propuesta. Jared se lo dijo y me conto.
-¿A y media? Pufff... Solo faltan quince minutos.
En ese momento salió Laura con una sudadera del grupo de Jared, unos vaqueros, converse y perfectamente maquillada. Se dieron un beso y se fueron.
Fui corriendo a cambiarme de ropa. Me puse una camiseta de misfits, que yo misma había recortado, botas militares y mis vaqueros favoritos.
Salí corriendo hacia el parque que me había dicho Jared. Ahí estaba él, con una camiseta blanca con manchas rojas y bujeros, supuse que la había cortado él. Y su chupa de cuero.
Nos dimos dos besos y él con toda la confianza del mundo, me cogió de la mano, aunque tengo que decir que yo tampoco me queje.
Fuimos a un kiosco que había y me pregunto si quería un helado. Le dije que sí. Pidió uno grande de chocolate con dos cucharas. Me sonrió.
-Tu primero.
-Oh, gracias.
La conversación siguió con los temas típicos de cortesía, nos sentamos en un banco y empezamos a comernos el helado.
-Bueno- comencé yo- ¿Y eso de que estabas hablando de mí con Jared?
-Empezó él. Me dijo que si me acordaba de ti, y que si no tenía ningún plan podría quedar contigo, porque tú no tenías.
Jared. Tan simpático como de costumbre. Hablando de la gente como quien habla del tiempo.
Nos acabamos el helado entre bromas y anécdotas, la verdad es que no lo recordaba tan guapo.
-Hey, ¿Te hace ir a mi casa?- ofreció él
-¿Qué?
-Si, a ver una peli o algo...
Ya claro una peli... acepte y fuimos a la estación de metro más cercana. En el tren nos encontramos a un hombre tocando la guitarra mientras otro pelirrojo vestido de Ron Weasley bailaba.
-¡Es Ron Weasley!- grite divertida
El chico me miro y se acerco
-¡hola! ¿Has visto a mi amigo Harry?
Después de ese encontronazo con JPelirrojo y su ‘’castiga a JP’’ fuimos a casa de Sid.
Vivía en un ático de una finca más o menos nueva. No estaba mal aunque prefería mi piso con Laura, aunque lo pagaran nuestros padres, muy majos (y ocupados) ellos.
-Ponte cómoda- me dijo al llegar
No lo dude dos segundos. Me acomode en el sofá. Al poco llego él con una cerveza y una coca-cola. Me dio esta última.
-Gracias pro no preguntar qué quiero de beber.
-De nada.
No dije nada, bebí unos tragos de coca-cola.
Al final él rompió el silencio.
-¿Y cómo es que sabias que ese pelirrojo era Ron no seque?
-Ron Weasley. Pues resulta que Laura, la novia de Jared- aclare ante su cara de duda- pues es como la fan número uno de Harry Potter que te puedas echar a la cara, tiene los libros, películas, collares, pulseras...
-Jo... der- se limitó a decir
-Y a Jpelirrojo lo conozco porque Laura está suscrita a su canal de YouTube y vemos sus videos todas las semanas.
Dejo la cerveza encima de la mesa de café donde yo había dejado mi coca-cola, se sentó más cerca de mí.
-¿Por qué no dejamos de hablar de Laura y hablamos más de nosotros?
Se acercó lentamente, iba a besarme, ¿Pero yo quería? ¡PUES CLARO! Me acerque yo también, nuestros labios se juntaron. Rápidamente paso sus brazos por mi cintura, y yo hice lo mismo con su cuello, note como cada vez estaba más encima de mí, me tumbe, quedando él encima de mí, sus manos estaban ahora dentro de mi camiseta y bajaban velozmente hacia la cintura en busca del botón del pantalón. En ese momento sin idea alguna del porqué, las imágenes de Brian y Matt se quedaron atascadas en mi cabeza, no podía, me deshice de él con rapidez. Me levante y antes de cerrar la puerta y sin mirarle le dije:
-Lo siento. No puedo. Adiós.
Cogí el metro de vuelta donde ya no estaba Jpelirrojo, como las imágenes de Matt y Brian habían desaparecido de mi cabeza.
Ahora solo pensaba en la oportunidad que acababa de perder.
Llegue a casa.
-Buenas noches.
Laura salió de la cocina con un helado gigante de algodón de azúcar.
-¿Qué tienen de buenas? Que te follen.
Me puse a llorar.
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